jueves, 7 de enero de 2010

Explicaría mi alma de amazona el carácter con el que fui engendrada y después nací, siempre fui defensora de los burlados, abogado de los don nadie, juez de causas perdidas y luchadora incansable de cualquier injusticia. ¿Que es sino esta enfermedad para quien sea ,una tremenda injusticia, esta y cualquier enfermedad que llegue a humillar burlonamente al ser humano. Por eso y mas late este empeño en mi por no dejarme vencer siquiera ceder ante sus insistentes ataques, valiéndose de las peores tretas, el conocerme y conocerse. Mi ego es demasiado inflexible y aunque no esta todo el que fue, el que queda se magnificó ante las ausencias de lo perdido y a pesar de mis tropiezos, golpes y caídas, nunca dejaré de levantarme o por lo menos intentarlo. No es terquedad, ni cabezonería el querer valerme por mi misma en mis malos ratos, sino orgullo por no dejarme intimidar por mi mala suerte, no es vergüenza a que me vean el querer andar el que quiera ir andando a trompicones antes de acomodarme en la silla de ruedas porque eso resultaría demasiado fácil para ambos, para el parkinson por darme por vencida y para mi porque sería bandera blanca y abandonarme a lo evidente, a lo fácil , a lo cómodo y no he derramado tantas lagrimas para pararme en mitad de este camino arrepintiéndome de haberlo comenzado, no soy amiga de ese tipo de quehaceres, si algo hice fue porque en ese momento para mi era lo correcto, equivocado o no pero correcto, para después dejo las disculpas y perdones por impulsiva juventud a la que me costó atar corto mas de un disgusto. Recuerdo ahora entre risas mis tiempos rebeldes del instituto donde nació mi verdadero yo, donde viví ignorante e ignorada los primeros síntomas del parkinson. Aquellos inocentes temblores confundidos e ignorados por todos los especialistas a los que fui, aquel modo de andar peculiar que surgió en mi y que me identificaba tanto ante mis conocidos, haciendo que tonta de mi me sintiera orgullosa porque me hacia diferente al resto… bellos tiempos con sonido propio de lluis llach , víctor jara y paco Muñoz y el Che , quien no tuvo un póster de el Che en su casa, quien no lucho en su imaginación a su lado quien no hizo esto perdió una buena enseñanza, la de que uno debe luchar por sus ideales hasta caer exhausto, debe buscar su sueño e intentar hacerlo real infatigablemente porque aquel que los abandona muere en el mas profundo sopor impersonal del no ser, del que no vive ni paladea cada bocado de su vida como el mas dulce manjar, como el mas exquisito de los sabores, quien no se rebelo contra nada ni nadie nunca sabrá lo que es equivocarse e intentarlo de nuevo,
Hay una palabra sagrada para mi.. “riesgo”, el que no arriesga nunca pierde pero tampoco gana e ignora que los triunfos del riesgo saben mucho mejor.
La mejor de las enseñanzas que me dio la vida es que cada uno debe aprender a andar por si solo y equivocándose, nadie puede impedir eso y a eso no hay quien me gane si habían 100 piedras en mi camino tropecé con las 100 una a una lo cual me define como ingenua confiada, me ha costado 46 años aprender que la gente no es lo que parece y que el propio interés consigue hacer encantadoras las espinas mas punzantes, pero no todo en mi vida fue amargo también hubo mucha felicidad hecha momento. La plenitud de la maternidad primeriza que me lleno mis días y mis noches de orgullo y alegría. Con cada una de sus divinas sonrisas, en cada carcajada se me erizaba la piel pensando que aquella perfección era obra mía, así se debió sentir Dios cuando creo al hombre, y como el yo también lloré en la decepción de no recibir ni un soplo de cariño de aquella creación mía, pero los hijos no pedimos nacer y menos que padres queremos y doy por hecho que no fui la madre que siempre quise ser ni siquiera estuve a la altura de hacer un mediocre papel . He sido amada y he amado apasionadamente solo se hacerlo de esta manera

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